En febrero de 2005 se ha abierto el primer museo de arte moderno en Estambul, con
la participación de numerosas instituciones, artistas y coleccionistas. En él se
quiere proyectar no sólo la riqueza del legado histórico de Turquía, si no también
los aspectos modernos y contemporáneos de la cultura turco. El museo tiene 8000
metros cuadrados y unas vistas extraordinarias del Bósforo y el Palacio de Topkapi.
Santralistambul es una imponente central eléctrica del imperio otomano reconvertida
en museo de arte contemporáneo y vivero de jóvenes talentos y creadores. Es la última
propuesta cultural de la ciudad, que se añade al Museo de Arte Moderno para renovar
la tradición de una ciudad milenaria.
Aunque se ha diversificado mucho geográficamente, los lugares seguros para
disfrutar de la noche suelen estar en el barrio de Tepebasi,
donde se puede tomar desde una primera copa o café en lugares como
Victor Levi (Hamabasi Cadesi, 12) o Pano
(Hamalbasi Cad. 26), con la mayor carta de vinos del país. Después se puede
pasar a Lokanta donde tambien se puede comer algo original
antes de seguir por Papyrus y terminar en
Hayal en Çukurlu Çesme Sokagi. Babylon. Lleva unos años pero sigue siendo el mejor
sitio donde escuchar música y conocer el nuevo ambiente de la noche de Estambul.
Definitivamente, los barrios “trendy”, los que están más de moda entre los estambulíes
son Cihangir y Çukurcuma, llenos de locales nocturnos, cafés, tiendas y bares. Es
el barrio bohemio, continuación de Beyoglu (el barrio europeo nuevo, al norte del
puente de Galata) Asomado al Bósforo, Cihangir mantiene un cierto aire pintoresco
y popular, pero sus casas han sido reconvertidas en locales de moda. También están
aquí algunos de los mejores restaurantes de pescado de la ciudad, como Doga Balik
(Akarsu Yokusu), o un clásico como el Café Symrna (en la misma caye de Akarsu Yokusu).
A Çukurcuma se lo conoce como el Soho de Estambul, y es sin duda una de las zonas
más coloridas de la ciudad. Los dos barrios, contiguos, atraen a las nuevas generaciones
de artistas y bohemios turcos.
Y a la hora de comer se lleva...
Se ha producido una verdadera revolución en el panorama gastronómico
de la ciudad. La zona de Kumpaki, cerca del mercado
de pescado, está lleno de restaurantes, pero ahora el mejor sitio para comer
mariscos o un buen rodaballo es Körfez, en el
lado asiático, que recoge a los clientes en una lancha en el lado europeo.
Si se busca comer en el casco antiguo, hay lugares como Rami.
Utangaç Sok.6. muy cerca de Topkapi donde se ofrece una cocina muy refinada
en un marco otomano. Si se prefiere un ambiente más contemporáneo
en los alrededores de Taksim hay excelentes locales
como Changa en Siraselviler Caddesi o incluso el ultramoderno
Vogue en Spor Caddesi BJK Plaza en Akaretler.
Si te quedas un día más...
Sigue la ruta de Sinan hasta Edirne, la antigua Adrianópolis,
donde se conservan algunas de sus obras maestras como la Mezquita Seliniye. Se tarda
entre dos y tres horas según como se vaya. Edirne fue la capital de los otomanos
desde 1365 hasta la caída de Constantinopla en 1453. El sultán Bayaceto II (1481
– 1512), fiel a esta ciudad, hizo construir por el arquitecto Hayreddin un conjunto
religioso, o külliye, que marca un hito en la afirmación del estilo otomano. La
obra está compuesta por una mezquita, una madrasa y edificios de curas fechados
entre 1484 y 1488. Visita la isla de los Príncipes con sus casas de madera
y su aire decadente, anclado en el siglo XIX. Estas pequeñas islas situadas cerca
de orilla asiática de Estambul se llaman así por haber sido el lugar de exilio para
numerosos miembros de la nobleza bizantina y otomana. Cinco de un total de siete
islas están actualmente habitadas y constituyen los barrios residenciales más solicitados
de la ciudad donde se encuentran bellísimas casas estivales pertenecientes a gente
acaudalada. Es una excursión de media jornada y consiste en coger el trasbordador
que desde el muelle de Eminönü lleva a la Isla de los Príncipes, en el Mar de Mármara.
Una vez en Büyükada
(la isla grande), se puede dar un paseo en calesas de caballo, la única forma de
transporte dentro de la isla.