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Un país de leyenda
Etiopía, cuyo nombre significa “rostro quemado”, fue un imperio vinculado al mismo Salomón ya que, según la tradición legendaria, el primer emperador, Menelick, fue hijo del rey Hebreo y de la reina de Saba. Los emperadores ostentaron el título de “negus” que significa “Rey de Reyes”. El origen del imperio hay que situarlo en el puerto de Adulis que, al ser destruido por los árabes, hace que sus gentes emigren al interior y se instalen en Axum. En el siglo I de nuestra era ya considerado como uno de los cuatro grandes reinos del mundo.El Rey Ezana se convierte al cristianismo en el siglo IV y más tarde el reino entra en decadencia acosado también por la expansión del Islam. Lalibela, en el siglo XII, endereza la situación y hay un nuevo resurgir en el XV con la figura de Zara Yacob. Siguen unos siglos de decadencia y división hasta que la reunificación tiene lugar en el siglo XIX. Un intento de colonización italiana fracasa con la derrota de Adua; no obstante los italianos lograron la ocupación en 1936 hasta la liberación por los ingleses en 1940. En 1974 una revolución marxista implanta la República Popular de Etiopía.
Situación y relieve
El antiguo Imperio de Etiopía se extiende sobre 1.221.900 Kilómetros cuadrados, limitando al oeste con Sudán, el este con el Mar Rojo, Yibuti y Somalia y al sur con este último país y Kenya. En general es un país montañoso con relieve sinuoso y desigual donde abundan gargantas profundas y depresiones tectónicas, a causa de los movimientos terciarios que han castigado bastante al viejo zócalo africano. El interior está ocupado por una alta meseta de una altitud media de 3.000 metros que va perdiendo altura en todas las direcciones a medida que nos alejamos del centro, sobre todo al este (llanura Dankali) y al sur (el Ogaden). Este interior contiene numerosas y profundas fallas siendo la principal la prolongación del Valle del Rift. Al norte se encuentran las alturas principales, sobresaliendo el ras Dachan, cerca de Gondar, con sus 4.620 metros. La Llanura costera del Rojo es baja terminando en un litoral accidentado. Hacia el Sur la meseta galla no pasa por encima de los 100 metros y la acción volcánica en las zonas meridionales ha propiciado la creación de altas mesetas basálticas que contienen relieves calcáreos.
Población
Con una población de 34 millones de habitantes y un crecimiento demográfico del 2.2 por ciento, la diferenciación étnica puede resumirse así:
- Los Abisinios, que comprenden a los Tigré, Amhara y Shoa, ocupan la alta meseta central, practicando la agricultura (los Tigré también el comercio) y son de religión cristiano copta.
- El grupo Hamita representa la mitad de la población; son agricultores y ganaderos y de religión musulmana. Comprende a los Galla y Somali en las regiones meridionales y a los Danakil al este.
- Las minorías negras engloban a grupos Nilóticos y Bantu y están muy diseminados practicando la caza o la pesca.
Aspectos socioculturales
La esperanza de vida es de 46 años, la alfabetización de adultos alcanza el 15% y el número de personas por médico de 60.000. La lengua oficial es el Amhorico, aunque también se habla mucho el tigrino y el galla. El inglés es de uso común y la lengua comercial. El árabe lo hablan casi los dos tercios de la población. Hay una lengua especial para la liturgia llamada “guezo”. Las dos regiones más practicadas son la ortodoxa-copta y el islam. A mucha distancia siguen los cultos animistas tradicionales y los católicos. Etiopía es un paraíso para los amantes del arte. Su arquitectura se plasma en iglesias, mezquitas, palacios, monasterios....de forma elegante y estilos diferenciados. En todo ello se guardan verdaderos tesoros de esculturas, pinturas, mosaicos, miniatura, orfebrería... de una riqueza increíble y de unos estilos perfectos. A parte de la iniciativa propia se verá en muchos casos la influencia o huella del arte bizantino y musulmán. El arte escultórico tradicional africano también se ve representado por algunos pueblos que lo practican de forma esquemática y abstracta. Destacamos las tumbas galla de la provincia de Sidamo o las esculturas “palo” de los Shilluk, más abundantes en Sudán.
Costumbres
Bajo la denominación común de Etiopía aparecen reagrupadas poblaciones profundamente diversas por sus orígenes y cultura: el grupo étnico que detenta el poder político, y el primero culturalmente hablando es el abisinio, aunque no haya impregnado de forma global las costumbres etíopes, diferenciadas en algunos aspectos y modificadas por maneras de vida de la civilización europea.
En la sociedad etíope el elemento cardinal constitutivo es el grupo familiar. Con el bautismo, impartido a los varones a los cuarenta días de su nacimiento, y a las mujeres a los ochenta, se impone un nombre compuesto con el de la divinidad o el de los santos que es mantenido en secreto celosamente, para evitar circunstanciales intervenciones mágicas adversas. La educación de los hijos es estricta, y precoz su preparación para el trabajo. El etíope obtiene la patria potestad, en general, a los quince años de edad; las jóvenes son desposadas cuando todavía no han rebasado los doce años, y la condición esencial para la validez de su primer matrimonio es su virginidad.
El contrato de casamiento, con las dotes respectivas, corren a cargo de los padres; entre los cunama la unión es libre, y las bodas se celebran normalmente después de la prueba de la fecundidad de la mujer, dado que la esterilidad se considera como mal grave y, en caso de producirse, el varón tiene derecho a engendrar hijos con otras mujeres sin que la suya pueda oponerse.
La vida de la mujer transcurre separada de la de su marido: come sola antes de servir a este y se mantiene apartada en caso de llegada de visitas a la casa.
El atuendo ordinario del hombre consta de la sciamma, una toga blanca de algodón sobre la que se coloca el barnos, de lana oscura. La sciamma aparece bordeada por una hilera de adornos colorados más o menos ricos y llamativos según la condición social del dueño.
Costumbres muy antiguas particularizan el momento de la muerte. Un coro de mujeres acompaña a la plañidera que llora durante tres días al muerto, cuyos restos, envueltos en el sudario, son sepultados un día después del fallecimiento. A los cuarenta días, los herederos del difunto tienen la obligación de celebrar solemnemente el acontecimiento (tazcar) con un banquete en el que participa incumplimiento del tazcar implica recaer en responsabilidades jurídicas por parte de los herederos, La creencia extendida es que esta celebración sirve para conseguir la absolución del difunto de sus pecados, y la concesión de su ingreso en el reino del Señor, gracias a la intercesión de los que participan en el festejo.
Vida animal
Hay bastantes zonas, como los alrededores del macizo de Semién, que contienen gran cantidad de fauna africana: leones, jirafas, gacelas, antílopes, avestruces, etc... Más de 830 especies de pájaros y aves viven en Etiopía y alguna solo se encuentra en este país
Economia
La actividad agropecuaria ocupa al 80 por ciento de la población concentrándose en ella lo esencial de la producción y exportación: café, trigo, algodón, maíz, tabaco... los principales recursos mineros son las reservas de hierro de Tigré y las de cobre de Harrar.
Gastronomía
El wat (estofado de carne, pollo o verduras) es un plato muy apreciado por los etíopes. Se suele servir con una salsa picante y con o sin injera (pan) y tibs (trozos de carne asada). El shivro (plato de garbanzos) o el misir (lentejas) son otras de las especialidades que ofrece la cocina etíope. Los etíopes comen mucho pescado, como truchas, percas y gambas. Los platos se sirven en grandes bandejas alrededor de las que se sientan los comensales. Siempre hay que lavarse las manos antes de cada comida porque sólo se utiliza la mano derecha para comer. En Etiopía se bebe mucho café. Proviene de la provincia de Kaffa. También se consumen bebidas, como la talla (cerveza) con un sabor muy particular, el kaitaka (alcohol de cereales), el coñac (local) y el tej (bebida alcohólica hecha a base de miel fermentada).
Zonas de interés
Addis Abeba
La capital del país, fue construida en 1889 con la subida al poder de Menelik II. La conocida como "Nueva Flor" no es una ciudad moderna pero goza de un gran atractivo. Destacan la Catedral de San Jorge con sus maravillosas pinturas y murales; el Mausoleo Menelik, muy elegante en donde se veneran los restos del rey que consiguió unificar el país tras un período de anarquía; la Catedral de la Trinidad; el Gran Palacio rodeado de un hermoso parque en el que se pueden admirar leones y guepardos; la Iglesia del Angel Gabriel y sus tres museos (Museo del Instituto de Estudios Etíopes, el Museo Nacional y el Museo de Addis Abeba), en los que se pueden ver interesantes colecciones de arte, cultura, arqueología, folklore e historia del pueblo etíope.
En los alrededores de Addis Abeba se deben visitar las iglesias y monasterios situados en Debre Zeit, Debre Nazret, Ziqwala y Debre Libanos.
Baher Dar
Se encuentra situado en las orillas del Lago Tana. Si se llega desde la capital hay que atravesar el río y la espectacular Garganta del Nilo Azul. En el lago hay algunas islas con monasterios medievales. En la ciudad se puede disfrutar de un colorido mercado que se abre los sábados.
Para llegar a las Cataratas de Tisissat hay que hacerlo desde Bahar Dar. El lugar está a treinta kilómetros y recibe el nombre de Tisoha, que quiere decir "humo de agua". Y es que sus aguas forman uno de los saltos de agua más espectaculares del mundo. Son cincuenta metros de caída vertical, rodeada de una exuberante vegetación. La espuma que salpica da la impresión de que fuera humo.
Gondar
Antigua capital de Etiopía, destacan los Castillos Faslidas, construcciones reales que conforman un conjunto arquitectónico admirable. Estos castillos son en realidad palacios de forma rectangular con tres pisos de altura que están rematados por una torre cuadrada en cuyas esquinas se levanta otra torre de menor tamaño. Son también muy atractivos los Baños de los Faslidas, el Palacio Kusquam y la Iglesia Debre Brhan Selassie, con sus hermosas pinturas del siglo XVII, siendo una de las más antiguas de la ciudad de un total de 44 iglesias.
En los alrededores de la ciudad merecen una visita los Poblados de los Falashas, etnia de judíos negros que continúan practicando sus tradiciones sin que el tiempo las haya modificado.
Axum
Es la ciudad más antigua de Etiopía y probablemente del mundo. Cuenta la leyenda que es en esta ciudad creada por los habitantes del puerto de Adulis cuando éste fue destruido, nació Melenik I, hijo del rey Salomón y la Princesa de Saba. De hecho, todavía se conservan las ruinas del Palacio de la Reina de Saba en cuyas cercanías hay un lago en donde supuestamente se bañaba la reina y donde los habitantes de la ciudad recogen agua pues la consideran mágica.
También son interesantes los Monolitos de granito conocidos como Estelas que están construidos siguiendo técnicas árabes, el de mayor altura alcanza los 34 metros y todos ellos tienen un significado conmemorativo. Se distingue, además, la Iglesia de Santa María de Zión a cuyo interior no pueden pasar las mujeres ya que la antigua iglesia fue destruida por una reina pagana. En su interior se conserva el Arca de la Alianza que según cuenta la tradición fue traída a este recinto por Menelik I desde la ciudad santa de Jerusalén. Si dispone de tiempo le aconsejamos la visita al Museo de la ciudad.
Lalibea
Es una verdadera maravilla. Visitar sus Iglesias Coptas excavadas en la roca es una experiencia única. Estas once iglesias continúan siendo un misterio para los estudiosos que aun no logran explicar cómo fueron construidas. Se puede asistir al culto en ellas y para pasar de unas a otras hay que atravesar túneles abiertos a la luz. En una de ellas se puede admirar la Columna de la Luz en la que se cree que Jesucristo se apoyó durante su aparición al monarca Lalibela. Sus muros están adornados con magníficas pinturas de estilo bizantino, geométrico o con escenas de la Biblia. También se pueden contemplar arcos, columnas y arcadas con relieves.