Información de destino
Holanda es uno de esos lugares donde la realidad y la fantasía se confunden con una armonía simple y brillante. Holanda se viste de flores y perfumes a granja, canales de aguas azules o arenas. Las aspas de sus molinos hacen llegar a las vitales ciudades donde todo fluye en la más absoluta tolerancia y diversidad. Holanda ofrece cultura, bienestar, historia, música, color y simpatía, al lado de un legado único dejado por los numerosos artistas que se inspiraron en su paisaje.
Todo lo que se descubre en Holanda se mezcla con el agua y las flores, y como no, con las bicicletas. La bicicleta está ligada a este llano país por las que circulan a lo largo de los numerosos carriles habilitados para ellas.
Situada a orillas del Mar del Norte, en la desembocadura de los ríos Rin y Mosa. Limita con Bélgica al sur y con Alemania al este. Su territorio forma parte de la llanura del norte de Europa y su relieve, que apenas rebasa los 50 metros culmina en Limburgo a 322 metros de altitud.
En el noroeste se extiende una región de restos de glaciares, arcillosos y arenosos, de bosques, pantanos y landas. Al sureste del Rin, la campiña, de suelo de arena y grava, presenta rasgos parecidos, mientras que la zona de Limburgo es una meseta calcárea, más fértil. Los ríos principales son el Rin y el Mosa.
Tradiciones y costumbres
La población de Holanda es la más densa de Europa. Aumenta debido a una natalidad relativamente elevada (aunque se está estabilizando) y, sobre todo, a una mortalidad muy baja. Su lengua, el neerlandés, pertenece a la rama occidental del grupo germánico. Se dice que Holanda es el país del vive y deja vivir, porque el derecho a la diferencia es lo más importante. En las zonas urbanas conviven multitud de razas, mientras que en el campo las tradiciones son importantes, sobre todo las de origen religioso. Holanda es un país muy tolerante, aunque no por eso hay que pensar que todo está permitido. Esta tolerancia no es arbitraria sino que forma parte de una política estudiada que pretende alcanzar una convivencia natural y en armonía con las necesidades de la población.
Arte y cultura
Arquitectura
La arquitectura holandesa goza de una rica tradición. Desde el arte Románico, que se manifiesta en algunas regiones, pasando por el arte Gótico, que aparece en el siglo XIV y que se manifiesta en numerosos edificios religiosos y ayuntamientos de ese período, hasta la arquitectura del Renacimiento importada por los italianos, el Barroco, con castillos, palacios y algún ayuntamiento de gran interés y el Rococó, que puede verse en algunas fachadas.
Bellas Artes
Las Bellas Artes se desarrollaron en Holanda como ninguna otra manifestación artística. Destacan figuras como Jan van Eyck en el siglo XIV, Borch en el siglo XV, por sus trabajos religiosos y Jerónimo Bosch, El Bosco, que supo crear un estilo particular en el que sobresalen los motivos alegóricos religiosos, figuras macabras y grotescas y sobre todo trabajos que llegan a lo profundo del inconsciente y que provocan gran fascinación.
Música
En las ciudades todos los tipos de música tienen su rincón, pero incluso podrá disfrutar de conciertos en los sitios más insospechados como en museos e iglesias, y sobre todo al aire libre en verano y en confortables espacios en invierno. Entre los instrumentos más característicos sobresale el organillo.
Zonas de interés
Amsterdam
Llamada Venecia del Norte, es la capital de Holanda. Lo que más nos maravilla de la ciudad es el encanto personal con el que combina todas las ventajas de una gran ciudad y los atractivos de aldea histórica que la caracterizan.
La ciudad goza de una intensa vida cultural y un ambiente de los más cosmopolitas de Europa. Se extiende, actualmente, sobre una superficie aproximada de 21.000 hectáreas en la que conviven gentes de múltiples lugares. De hecho un tercio de su población proviene del extranjero.
Construída a orillas de los ríos IJ y Amstel, una pintoresca red de canales, en forma de tela de araña, la divide en 90 islas, unidas entre sí por más de 250 puentes. Se dice que Ámsterdam tiene más canales que Venecia y más puentes que París, sin olvidarnos de sus más de 40 museos, 70 teatros y 44 parques deportivos.Lugares de interés:
- Museo Van Gogh: El pasado año se cumplieron 150 años del nacimiento del gran maestro pintor Vicent van Gohg. Es la colección más completa (200 cuadros, 550 bocetos y dibujos) de este pintor fuera de los común, que traducía su humor en colores. Sombrío en los comedores de patatas de Brabante, resplandecientes de amarillo y azul en Provenza, hasta los rojos y negros de su Campo de trigo con cuervos.
- Sala Philips del Rijksmuseum: Podremos contemplar en la renovada sala, las obras maestras del Siglo de Oro; tanto la pintura y escultura del norte de Holanda como artesanía y objetos de arte procedentes del Siglo de Oro. Artistas como Rembrandt con 18 obras, entre las cuales destaca La Lechera de Johannes, los paisajes de Jacob van Ruisdael.
- Rijksmuseum Ámsterdam Shiphol: Recientemente el Rijksmuseum nos ha presentado una primicia mundial al abrir una dependencia en el aeropuerto de Schiphol de Ámsterdam y convertirse en consecuencia en el primer museo del mundo presente en un aeropuerto. En la dependencia se podrán contemplar permanentemente una selección de 10 obras maestras de famosos artistas del Siglo de Oro, así como exposiciones temporales de manera gratuita.
- Nemo: La palabra clave de este museo de tres plantas es la interactividad. Un centro tecnológico y científico que alberga exposiciones fijas y donde podrá realizar un viaje a través del mundo de la naturaleza, técnica, informática etc. No puede perdérselo!
Además de todas estas novedades, Ámsterdam sigue manteniendo su encanto habitual. La vida cultural de Ámsterdam es realmente sorprendente. Con sólo 725.000 habitantes, dispone de 42 museos, 141 galerías de arte, 65 teatros y salas de concierto y 40 salas de cine. Ámsterdam es una ciudad que vive el arte y la cultura a diario. En su centro histórico - el mayor de Europa - se amontonan más de 6.800 casas y edificios protegidos, la mayoría de los siglos XVI y XVII.
Rotterdam
Es una ciudad de extraordinaria arquitectura y que dispone de muchas atracciones en sus cercanías, como la isla de Voorne, con sus playas, dunas y antiguos pueblos; el `Hoek van Holland`, donde la navegación crea el ambiente; Schiedam, conocida por sus molinos de viento y por su ginebra; y los antiguos pueblos de pescadores de Maasssluis y Vlaardingen. Se pueden realizar excursiones y recorrer todo tipo de áreas, tanto de arquitectura, historia, como del llamado `turismo industrial`. Rotterdam es en definitiva una muy próspera ciudad.
La Haya
Es la capital administrativa de Holanda, la sede del gobierno y la residencia real, por eso se la conoce también como la Capital Real de los Países Bajos. La Haya (Provincia de Zuid-Holland) lo tiene todo: palacios, monumentos, atracciones y un animado balneario (Scheveningen, con la playa y el mar), un casino para divertirse, el Circustheater y el Hotel Kurhaus, con más de 100 años de antigüedad. Los adictos a las compras no se verán decepcionados, y desde el punto de vista de la arquitectura, hay mucho para ver, entre otras cosas los edificios gubernamentales del Binnenhof como estandarte de la ciudad.
Además, La Haya cuenta con una muy buena oferta culinaria, legado del pasado colonial neerlandés, bajo la forma de la cocina indonesia, y a la vez una variada muestra de comida internacional en sus restaurantes. La Haya, por otro lado, mantiene un ambiente cosmopolita constantemente debido a las frecuentes manifestaciones culturales y sus museos son otra fuente de seducción.
Utrecht
Es una de las ciudades más animadas del país y constituye un centro de negocios sin igual. Esta antigua ciudad universitaria tiene una cara también, silenciosa y tranquila de patios, cafés y monumentos, jactándose de ser una de las ciudades más acogedoras de Europa. Al ser la sede de los Ferrocarriles Holandeses, constituye el más importante nudo ferroviario del país. Por otro lado, Utrecht ostenta la única sede arzobispal católica de los Países Bajos. Tres canales la atraviesan, y el Rin se rinde a sus orillas.