Información de destino
La puerta de África
Marruecos puede ser un destino fascinante para el visitante. Es lugar de medinas, zocos, mezquitas y amplias avenidas; una combinación entre la modernidad y la tradición. Tierra de mágicos desiertos y fértiles oasis, de playas y bosques, y de grandes cadenas montañosas, donde la nieve permanece casi todo el año. En sus ciudades imperiales, como Fes, Rabat, Marrakech o Meknes, se pueden admirar las construcciones que las distintas dinastías marroquíes dejaron a su paso. Marruecos ofrece bellas ciudadelas, que salpican la denominada Ruta de las Kasbahs, las antiguas fortalezas bereberes. No deje de visitar la impresionante Casablanca, con su extraordinaria mezquita de Hassan II, o la capital del país, Rabat, que impresiona por la vitalidad de sus habitantes. La hermosa Essaouira, o Marrakech, con su zoco, uno de los más llamativos del país. Los oasis del Gran Sur, donde los palmerales se recortan sobre las dunas del Sahara. Una escapada a Marruecos podrá convertirse en el más cercano de los grandes viajes.
Las ciudades imperiales
Fez
Esta ciudad imperial, fundada en el siglo VII por Moulay Idriss, es una joya de la civilización hispano-morisca y se la considera el centro cultural, artístico y religioso del país. La ciudad se divide en tres zonas: Fez el badi, el antiguo, que alberga mezquitas, madrassas y viejos palacios; Fez el Yedid, el nuevo, con el Palacio Real y el barrio audio (mellah) y la Ciudad Nueva, donde se asentaron los franceses durante el "protectorado". Su Medina, es una de los mayores emplazamientos medievales que existen el la actualidad y sus calles forma un auténtico laberinto, lleno de mercaderes y artesanos. Caminar por ella es como dar un paso atrás en el tiempo y serán asaltados por ruidos, colores y olores de una muchedumbre que todo lo llena.
Meknes (Mequinez)
Está situada al norte del país, en medio de un verde valle, a los pies de las montañas del Atlas Medio. Es una de las ciudades imperiales más importantes del país, declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad gracias a su maravilloso centro urbano, propio de una capital del Magreb del siglo XVII. Sus zocos son unos de los más pintorescos del país, donde los objetos más cotidianos pueden convertirse en excepcionales. Entre sus lugares de interés podemos destacar la Medersa Khiber, el punto más alto de la ciudad, con un precioso minarete con mosaicos de colores; el Mausoleo de Mulay Ismail, con una de las mezquitas a las que pueden acceder los no musulmanes; o la Puerta Bab Mansour, construida en el año 1732, y actualmente considerada una de las obras más majestuosas y la puerta más grande de Marruecos y de todo el norte de África.
Rabat
Es la capital del país, situada en la costa atlántica. A pesar de ser la capital, Rabat es una ciudad tranquila, con un encanto especial. Es la ciudad perfecta para pasear y descansar. Destaca la Gran Mezquita o el Jardín Andaluz, donde se encuentra en Museo de los Oudayas, que ofrece varios objetos típicos de los aborígenes marroquíes, como joyas bereberes, objetos de cerámica o espectaculares alfombras.
Marrakech
Marrakech está situada en el centro del país, al pie del Atlas, lo que la convierte en el punto turístico principal del país. Posee el mercado tradicional más grande del país, y una de las plazas más concurridas de África, Djemaa el Fna. Como otras ciudades imperiales marroquíes, está dividida en dos partes: el centro con la gran Medina y la ciudad nueva. El lugar más famoso de Marrakech es la Plaza Jama el Fna, situado muy cerca de la famosa mezquita de Koutubia, dentro de la ciudad antigua. Toda la ciudad gira entorno a ella, y se juntan miles de personas al día. Entre otros lugares de interés podemos destacar la Mezquita Koutoubia, construido en el año 1157, es una de las mezquitas más grandes del Islam; o el Palacio El-Badi, construido en 1603 por Ahmed el Mansour, el más ilustre de los soberanos saadianos. En su época este palacio era uno de los más grandes y lujosos de toda África.
Playas de Marruecos
Casablanca
Es la capital económica y ciudad más grande del país. Está situada a 80 kilómetros al sur de la capital, en la costa del océano Atlántico. Es una ciudad bastante bulliciosa, pero sin duda, la ciudad más moderna del país, que cuenta con numerosos lugares de interés. Entre los que destacan la famosa Mezquita Hassan II, la segunda más grande del mundo, después de la Meca, con un minarete de 210 metros de altura (actualmente el más alto del mundo); la antigua Medina, rodeada por unas murallas construidas en el siglo XVIII, con animadas callejuelas y puestos de venta, donde podrá encontrar gran variedad de artículos; o la Plaza de Mohamed V, rodeada de hermosos edificios que forman un gran conjunto arquitectónico.
Essaouira
Es una bella ciudad portuaria, situada en la costa occidental atlántica. Es una de las ciudades más agradables de la costa marroquí. Se la conoce como la capital del viento, y se ha ganado con el tiempo el apodo de "La Perla del Atlántico". Podrán encontrar varios lugares de interés, destacando su Medina o ciudad antigua, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2001; la Sqala, importante fortificación construida en el siglo XV; o la Mezquita Ben Youssef, de origen almorávide, que fue reconstruida en el siglo XVI.
Agadirz
En las estribaciones del Atlas, con una hermosa bahía de aguas tranquilas es la playa más internacional de Marruecos, disfrutando de un clima excepcional durante todo el año. Entre sus lugares de interés más importantes podemos destacar la Kasbah, que ofrece maravillosas vistas de toda la ciudad; la Medina Coco Polizzi, reconstruida recientemente con un ambiente medieval; o su puerto, lleno de actividad a cualquier hora del día.
En la Ruta del Gran Sur
Ouarzazate
También conocida como "La Puerta del desierto", está situada en las proximidades de las Montañas del Atlas y del Valle del río Draa. Entre sus lugares de interés turístico destaca la Kasbah de Benhaddou, declarada “Patrimonio Cultural de la Humanidad”, está situada cerca del río. Esta ciudad, está estrechamente relacionada con el cine. Uno de los estudios cinematográficos más importantes del mundo, los Atlas Studios, están situados allí. En Ouarzazate se rodaron varias películas famosas como Astérix y Cleopatra, o Lawrence de Arabia.
Erfoud
Es la capital del Tafilalet, el mayor oasis de Marruecos. Los edificios, de color ocre, son en su mayor parte de la época en que la guarnición francesa, instalada en 1917, guardaba las puertas de Tafilalt (o Tafilalet). Algunos tamarindos intentan alegrar las calles, que recuerdan a su origen militar, combinando colores atractivos con la tranquilidad del desierto que lo rodea. Es un destino muy popular entre los cineastas gracias a las maravillosas vistas del desierto del Sahara que permite su localización. En ella se han rodado muchas de las míticas escenas en el desierto del cine internacional, películas tan famosas como La Momia, donde aparecen varias secuencias en el desierto rodadas en varios lugares de Erfoud en 1999.
Merzouga
Es una localidad situada en el valle del Tafilalet, al pie de las dunas saharianas más altas de Marruecos, Erg Chebbi, y junto a un pequeño palmeral. Hasta hace poco tiempo era un pequeño pueblo mayoritariamente poblado solo por nómadas. Pero con el tiempo se ha ido convirtiendo en un centro más turístico, en el que no faltan alojamientos y una gran variedad de servicios.