DESCUBRIENDO RINCONES INCREÍBLES
Antsirabe es una localidad pequeña y bastante caótica, con pocos puntos de interés, ya que su principal atractivo reside en las excursiones de los alrededores. Su pasado colonial se refleja en sus calles, donde es posible ver iglesias o la catedral, así como edificios de variada arquitectura y antiguas casas que pertenecieron a los franceses. Para recorrerla, una de las formas más típicas es a bordo de los pousse-pousse. Entre los lugares más destacados se encuentran la catedral de Antsirabe y la plaza de la Independencia, además del mercado local, repleto de puestos de frutas y verduras, y el de Asabotsy. Para degustar la gastronomía local, el lugar más frecuentado por los visitantes es el Pousse-Pousse Restaurant, cuyos asientos evocan estos característicos carros. En los alrededores, el enclave más atractivo es el Parque Nacional de Ranomafana, que alberga flora autóctona y especies como los lémures.