DESCUBRIENDO RINCONES INCREÍBLES
La ciudad combina su herencia colonial con modernos rascacielos, mercados tradicionales y coloridas tiendas de artesanía étnica, reflejo de una convivencia cultural que se remonta siglos atrás entre malayos, indios, chinos y pueblos indígenas como los iban o los bidayuh. A orillas del sereno río Sarawak se encuentran muchos de sus principales atractivos: mercados donde la pimienta y las especias siguen marcando el pulso cotidiano, agradables paseos ribereños llenos de vida y la posibilidad de descubrir la ciudad desde el agua. La historia de la ciudad se refleja en lugares como el Museo de Sarawak, uno de los más destacados de Malasia; el elegante Palacio de Astana; o las fortificaciones del Fuerte Margherita y la Torre Cuadrada, vestigios de su pasado colonial. Templos chinos, museos especializados, el ambiente de Chinatown, el Jardín de Orquídeas y las estatuas de gatos dan forma al carácter acogedor y pausado de esta joya del Borneo malayo.